Cincuenta personas, una sala y una puerta que hay que saber encontrar. Obsidian es el club más pequeño del directorio y el más difícil de pisar.
LA PUERTA
Por invitación, y la invitación la da alguien que ya ha estado. No hay formulario, no hay grupo abierto y la casa no ha explicado nunca el criterio. Lo que sí está escrito es lo otro: aquí se entra vestido para la ocasión, y la puerta devuelve a quien no lo esté.
LA SALA
Una sola, pequeña, con la barra a la izquierda y ocho mesas bajas alrededor de una pista que no llega a diez metros. Todo el mundo se ve desde cualquier punto.
LA MÚSICA
Lo que la casa llama «buen ritmo», que en la práctica es una sesión larga de un solo residente y sin invitados. Lleva cuatro años siendo la misma persona.
- Aforo: 50, y se respeta.
- Noches: viernes y sábado, de medianoche en adelante.
- Fotografía: solo con permiso de quien salga en el encuadre.