Media planta de una torre, dos maniquíes por colección y una lista de espera que la casa no ha querido quitar nunca. Marenne no vende volumen: vende que no lo haya.
QUÉ VAS A ENCONTRAR
Colecciones de entre ocho y doce piezas, presentadas juntas y retiradas juntas. No hay archivo: lo que cerró, cerró. La casa lo defiende con el argumento de siempre —una pieza que puede comprarse en cualquier momento no se lleva con la misma cara— y de momento nadie ha conseguido discutírselo.
EL PROBADOR
Está al fondo y es una sala entera, no una caja. Se reserva, se usa el tiempo que haga falta y se sale por otra puerta: la casa no quiere que nadie se cruce consigo mismo a medio vestir.
LOS ENCARGOS
Una pieza por persona y trimestre, con dos pruebas. El taller acepta color y largo; la silueta no se toca.
- Presentaciones: el segundo jueves de cada mes, con cita.
- Ediciones: numeradas, entre 30 y 60 unidades.
- Devoluciones: no hay, y está escrito en la puerta.