Seis horas de playa, una hoguera de cuarenta metros y la única noche del año en la que esta región deja encender fuego. El verano se despidió ardiendo.
LA VELADA
22:00 — 23:30
Llegada por el embarcadero. La hoguera se enciende a las once en punto y no antes: hasta entonces la única luz de la parcela es la del agua.
23:30 — 01:30
Sesión larga frente al mar, de espaldas al fuego. La cabina está montada sobre la arena y se hunde un poco cada hora, que es parte del montaje.
01:30 — 04:00
Cierre en la orilla. Se apaga el stream y queda el sonido ambiente de la región, que aquí es oleaje de verdad y no un loop.
EN LA PUERTA
- Lino y ceniza: crudo, arena, gris sucio. Nada saturado, que con el fuego detrás se vuelve naranja
- Descalzo o con el calzado en la mano; la arena tiene física y se nota
- Sin partículas de humo propias: la hoguera ya emite las suyas y se suman
Una hoguera en Second Life es cara de mantener y se cae con cuatrocientos avatares delante. Por eso solo se hace una vez al año y por eso se avisa del aforo.
Celebrado. Las fotos de la noche circulan en el grupo de la revista; la hoguera se desmontó al amanecer.